sábado, 21 de noviembre de 2015

LAS MEJORES CANCIONES DE LA LIBERTAD.




LAS MEJORES CANCIONES DE LA LIBERTAD







CARTA DE UN LEÓN A OTRO (Chico Novarro). Una ingeniosa historia en la que se describe un supuesto intercambio epistolar entre dos leones, uno que está en el zoológico y otro en un circo. En la visión de Novarro, autor de la canción, el hombre somete y aprisiona a otras especies del reino animal, pero a la vez es prisionero de sus propios excesos, de su egoísmo, su prepotencia y su infalible capacidad para destruir su entorno, esa reflexión se va transformando en una canción de esperanza que apela a la mejor parte de la humanidad, la que no se ha corrompido, la que no se ha vuelto esclava de sus ambiciones de poder y riqueza material, es decir, la niñez.


 






YO TE NOMBRO. (Gian Franco Pagliaro). La represión. la censura y la exclusión, sólo lograron que Pagliaro radicalizara posiciones y se convirtiera en uno de los pioneros de la "canción de protesta" en Argentina y en la medida que arreciaba la represión contra sus canciones, éstas se volvían más populares, eso sucedió con "Yo te nombro" canción a la libertad que ha sido grabada por una buena cantidad de intérpretes y que se convirtió en un himno para muchos movimientos sociales en Latinoamérica.Pagliaro enumera una serie de injusticias, coacciones a la libertad y situaciones represivas y como un conjuro contra ellas nombra a la libertad como fuerza renovadora y aliviadora, esa forma de construir los versos de la canción resultaron de gran eficacia e impacto que conmueve y exalta, una de las interpretaciones más conocidas es la de Nacha Guevara y es la que escogimos para presentar este himno libertario.

 








DE UNA SOLA MANERA SE PRONUNCIA TU NOMBRE (Víctor Manuel San José). "De una sola manera..." tiene direcciones varias: la inconfundible naturaleza de la libertad; las bondades de la misma; los peligros de su manipulación; su identificación con la esperanza; sus capacidades sanatorias; sus poderes redentores; y su pertenencia colectiva. Y destaca un aspecto interesante, la libertad nos pertenece a todos, pero de distintas maneras; la libertad está al alcance de todos, pero todos la usamos de distintas formas, la concebimos, la sentimos y la practicamos de mil modos, pero todos la necesitamos, para beneficio personal, para beneficio colectivo; para tener un estandarte, para tener un pretexto, para enaltecerla, para degradarla, como esperanza y como condena.

 






AMO A MI PAÍS (Gerardo Enciso). En 1989 se publicó "A contracorriente" de Gerardo Enciso, su trabajo de compositor de canciones abreva en el folk y el rock y sus letras en las pequeñas historias diarias de su ciudad con una visión crítica, sociológica, desde el aliento poético que posee y amorosa sin remedio, de modo que el amor por su ciudad es también amor por su país.
Y eso hace empatía con ingenuos e inocentes que como su redactor aman a su país, así como está, con todos sus dolores, sus carencias, sus injusticias, sus desigualdades y sus deseos de ser un poco menos desigual y dolido, la susodicha es una de esas canciones que llegan directo, sin intermediarios ni rodeos y el muchas veces reconocido como compositor de culto, signifique lo que signifique, utiliza en ella un truco muy inteligente, nos cuenta todo lo que duele del país y que identifica con el desamor, al tiempo que le declara su amor como esperanza de libertad, a ver si el amor que por el país profesa lo redime.
 
 






A PESAR DE USTED (Chico Buarque de Hollanda). "A pesar de usted", se publicó en 1970, en plena dictadura de los militares y tuvo un gran éxito, pero cuando los censores de la dictadura, de quienes Buarque era cliente favorito, se percataron de su contenido, la prohibieron y los discos fueron retirados de las tiendas, ¿qué decía la canción, que resultaba tan subversiva y peligrosa?, era un discurso libertario que no mencionaba la palabra libertad ni ninguno de sus derivados, no hablaba tampoco de derechos, ni de presos políticos, ni de la dictadura directamente, pero les decía a los secuestradores de la libertad, que ninguno de sus esfuerzos los haría controladores de sucesos hermosos y libres como el amanecer.
Chico pregunta cosas por demás provocadoras, del tipo de: ¿cómo va a impedir al gallo que cante? o ¿qué va a hacer cuando vea al cielo clarear impunemente?, y así, con un enorme ingenio, conmovedora belleza e irrefutable lógica, Buarque devela el lado débil de todos los dictadores: su incapacidad para tener control de todo, porque hagan lo que hagan, no pueden impedirnos el amor o la alegría.


 






EL FANTASMA DE CANTERVILLE. (Charly García). Charly era uno de esos artistas que desafiaban a la censura con sumo ingenio, inventando historias que resultaban parábolas, mensajes cifrados que la torpeza y rigidez de los censores no detectaban. Utilizando al famoso personaje de Wilde, Charly cuenta las penurias de un ciudadano común, ignorado, abusado, maltratado, censurado y excluido que transforma su inexistencia simbólica en condición libertaria, el que no existe y no es visto, puede hacer lo que le venga en gana, una forma por demás ingeniosa y no por eso, menos desesperada de invocar a la libertad y decirnos que la libertad se hace presente en la peor de las cárceles, al final concluye diciendo que hasta lo peor que puden hacernos los opresores de cualquier calaña, que es matarnos, también es una forma de liberarnos.

   





BLUES DE LA LIBERTAD (Carlos A. Solari). los Redondos son una leyenda del Rock platense, por la fidelidad de sus seguidores, por su inquebrantable defensa de la independencia artística y por su estilo inconfundible que no se parece a ninguna otra banda argentina o hispanoparlante en general. Algo que los caracteriza son sus letras, además de su sonido hard rock y blusero, textos surrealistas y caóticos, pero no carentes de sentido, siempre se sabe con los Redondos, de qué se trata el asunto. El Blues de la Libertad es muy claro, entre esperanza y decepción, muy típico de las letras de Solari, no ser políticamente correctos, no estar en la "corriente principal" cuestionar hasta lo que parece incuestionable.

 






DIGO AMOR Y DIGO LIBERTAD. (Víctor Manuel San José). "Digo amor y digo libertad", una reflexión sobre la libertad, tema muy revisado por un cantante de "protesta" como era Víctor, militante comunista perseguido por el franquismo. Así que el señor San José (como se apellida Víctor Manuel), hizo una canción sobre la libertad y su relación con el amor y descubre una arista semioculta, la contradictoria relación de ambos estados y revela que el amor hacia algo o hacia alguien, siempre lleva consigo, una acotación de la libertad, cuando amas te debes a algo o a alguien y renuncias a una parte de tu libertad, al tiempo que tomas una decisión muy libre, la más libre de todas por esa implicación contraria a lo que estás buscando, la frase "el amor que me libera, me robó la libertad" sintetiza la contradicción y la relación dialéctica. 

 






DICEN QUE YO (Jesús Echevarría). On' ta era esencialmente un trío formado por Jorge Jufresa, Marisa Echevarría y Jesús Echevarría, donde los dos caballeros componían canciones fuera de serie y la dama hacía algunas letras y cantaba, solamente dejaron dos registros magnetofónicos, en el primero "Tengo que Hablarte" (1976), el grupo se completaba con Alberto Delgado y "Vuelta a la Izquierda Prohibida en Revolución" (1979), con Rodrigo Morales como cuarto elemento.
"Dicen que yo", fue grabada por On'ta en su segundo disco, llamado "Vuelta a la esquina prohibido en Revolución" y  aborda el tema de la educación tradicional, patriarcal y machista que desde los años sesentas, empezaba a ser cuestionada, aquella que perpetuaba y aún lo hace, el papel pasivo de la mujer, limitado a servir y complacer  al marido y a atender su casa, está escrita en primera persona y en ella, una mujer habla de esa educación opresiva y anuncia que no está dispuesta a ser cómplice de semejante injusticia y abominable costumbre.

 







PARA LA LIBERTAD (Miguel Hernández y Joan Manuel Serrat). Serrat es un compositor de probada maestría, pero además tiene un don que no cualquiera presume, sabe, no poner, sino encontrar la música que está oculta en un poema y la prueba fehaciente está en la serie de poemas de Miguel Hernández que musicalizó en 1972, (recientemente grabó una segunda parte), una obra maestra compuesta de pequeñas joyas trabajadas con las letras de Hernández y las músicas de Serrat, que parecen haber nacido juntas. De esa grabación histórica, siempre me gustó sobremanera "Para la Libertad", una oda libertaria, del genial poeta nativo de Orihuela, quien además era un amante y luchador por la preciada condición, que no siempre tenemos y que siempre anhelamos y me parece que la gran aportación de Hernández a las miles de visiones cantadas, escritas, pintadas, esculpidas o filmadas que el hombre ha hecho de la libertad, es esa idea de la libertad como generadora de vida, en la vida misma y aún desde la muerte.



 



 
PARTE DEL AIRE (Fito Páez). Desde el principio "Parte del Aire" me conmovió, el texto me angustiaba y a la vez me llevaba en un viaje a través de imágenes sobrecogedoras, eran los tiempos en que Fito era un poeta y hacía textos impecables, extraídos del fondo de su mente y su corazón y revelaban a un hombre de gran sensibilidad, el complemento perfecto a estas historias terribles y hermosas lo aportó Franzetti con sus arreglos de cuerdas que en la del caso, son el alma de la parte musical y hacen que el texto, impresionante e insoportable adquiera una dimensión dolorosamente bella.
"Parte del Aire" es una de las grandes canciones dedicadas a la libertad que conozco y la gran proeza de Páez fue conseguir un himno libertario que en cada imagen la reclama, mencionando la palabra "libertad" en sólo dos ocasiones.

 






INCONCIENTE COLECTIVO (Charly García). Charly dejaba atrás la canción panfletaria, tan socorrida en esos años de represión y falta de libertad e inventaba un nuevo código para decir que estaba hasta la madre y a punto de vomitar sobre el mundo en que vivía, de modo que podía burlar a la censura que estaba en la paranoia total contra todo. Y la canción que resume con mayor claridad ese espíritu libertario e inconforme es "Inconciente Colectivo", la tierna y combativa canción que proclama como la conquista de la libertad en un ambiente ultra represivo: llevarla en el corazón, como el escudo, el amuleto y la esperanza, mientras el mundo mejor, el tan esperado mundo mejor llega.

 






EN EL PAÍS DE LA LIBERTAD (León Gieco). Su canción más conocida es "Sólo le pido a Dios" grabada por una buena cantidad de intérpretes, desde Mercedes Sosa hasta Ana Belén, pero Gieco no es compositor de una sola canción, sino un autor con una gran cantidad de excelentes obras, una de sus primeros años y grabada en su disco debut es "En el País de la Libertad". Gieco decidió abordar su himno libertario describiendo a un lugar imaginario e idílico donde el paisaje es poesía y las emociones alimento, donde impera la lógica de lo imposible como exorcismo contra los males humanos y como invocación para que la imposible libertad sea realidad.

 






MI LIBERTAD (Roberto González). No es arriesgado decir que con ésta grabación se inicia el rock rupestre, no tengo datos precisos, pero tampoco puedo recordar ningún disco de la "rupestreada" anterior, lo que sí es evidente es que en él están todos los elementos que caracterizaron al Rock Rupestre:
Una de las canciones del disco que llamó mi atención muy pronto fue "Mi Libertad", por esa forma universal de hablar de ella, sin tiempo, espacio ni caso personal y más bien catalogándola como ese bien preciado que tenemos "por naturaleza" pero no en forma incondicional, un bien que es preciso saber cuidar y hacer crecer y esa visión del asunto que declara, al tiempo que reprueba, haberla cambiado "por cosas", nos recuerda que la libertad vale más que cualquier objeto.La invocación del estribillo, que pretende hacer volver al bien perdido, tiene un toque entre romántico y humanista, porque se concibe para todos y además, cubriéndo el espacio físico, como deseando que de esa manera, con la libertad unida al suelo, no se volverá a perder.

 







NO VINE A DECIR QUE SÍ (Fernando Delgadillo).  La televisión, la publicidad, el político, el sacerdote o cualquiera que se sienta con la autoridad suficiente, te dicen lo que debes hacer y te coaccionan de mil formas para que hagas lo que es "conveniente", la frase de ésta canción de Fernando Delgadillo, tan sencilla, tan aparentemente inofensiva, se vuelve "la verdad", "la alternativa" del hombre común. 
"Solo queremos vivir y que nos dejen en paz", dice Delgadillo en su canción que se llama "No vine a decir que sí", otra afirmación de la individualidad, de la libertad que uno mismo se puede otorgar y que es inalienable; escribió Benedetti en alguna ocasión: "uno no siempre hace lo que quiere / pero tiene el derecho de no hacer / lo que no quiere", en el mismo tenor, por eso me gustó ésta pieza desde la primera vez que la escuché, además de su aire de rock sesenta-setenta, con todo y órgano "hammond".

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