"Aullido", el celebrísimo poema de Allen Ginsgerg, salió a la luz pública en 1956 y desde entonces ha sido reeditado inumerables veces y en más de veinte idiomas, prohibido en un principio, por su lenguaje directo, considerado obsceno, tuvo que luchar contra las mentes cerradas de varias épocas y lugares, pero hoy, es un clásico de la literatura universal.
En los años noventa, Eric Drooker, ilustró "Illuminated Poems" del mismo Ginsberg, Allen quedó más que complacido con la visión e interpretación que hacía Drooker de sus poemas,y se declaraba admirador del ilustrador de quien tenía colección de carteles que desprendía de las paredes y postes, después en 1997, Ginsberg murió y terminó la colaboración entre ambos.
En 2010, salío a la venta en Estados Unidos una edición de "Howl", ilustrada por el dibujante ideal para una obra de Ginsberg, es decir, Eric Drooker, rescatando las ilustraciones que éste hizo para una película de animación en 2006 y el año pasado se hizo en México y España la edición castellana de esta última, con traducción de Rodrigo Olavarría, la editorial responsable de esta maravilla es Sexto Piso y está vendiendose en las librerías importantes.
La Segunda Guerra Mundial, la más cruenta de la historia hasta entonces, la que involucró a más naciones y la que, gracias a los medios de comunicación, tuvo mayor difusión en todo el orbe, dejó una huella profunda en la humanidad y devastó la vida, los lazos sociales, la economía y la mentalidad de los habitantes de los países que participaron en ella.
En Europa el existencialismo, el nihilismo y otras filosofías afines, fueron adoptadas por los sectores intelectuales de las sociedades desencantadas, golpeadas y devastadas en la post guerra, la antigua fé en el progreso material, político y moral que produjo la Era Victoriana o la Belle Epoque se derrumbó estrepitosamente ante los horrores y la barbarie desatadas por las supuestas "civilizaciones de avanzada".
En Estados Unidos, el Sueño Americano, también empezó a sufrir graves fisuras y cuarteaduras, los jóvenes que serían los padres de los hippies, empezaron a cuestionar los excesos belicistas de sus gobiernos, la pobreza espiritual que producía el consumismo y "el progreso" y de paso, la rigidez moral y el conservadurismo religioso de la "democracia y la sociedad perfectas".
Un producto de ese desencanto fue el movimiento "beat" (de golpear, eran la generación beat, porque eran la generación golpeada, como otras generaciones que se han considerado a si mismas nacidas "madreadas"), protagonizado por escritores y poetas jóvenes, que con sus escritos y su forma de vivir (yendo de un sitio a otro, en comuna y consumiendo todo tipo de sustancias estimulantes de la creatividad) desafiaron a la moral establecida y provocaron una ruptura y revolución en las letras norteamericanas, en la actualidad los "poetas beat", son considerados clásicos de la literatura norteamericana y se han hecho decenas de estudios y ensayos sobre ellos y su movimiento.
Jack Kerouac y Allen Ginsberg, bajo la influencia de William Burroughs, profesor iconoclasta de la Universidad Columbia, son considerados como los iniciadores del fenómeno que aglutinó a una serie de escritores jóvenes y hartos, Gregory Corso, Gary Snyder, Neal Cassady y Lawrence Ferlinghetti, éste último editor de libros, son los más conspícuos representantes de la corriente que proponía, además de la estimulación de los sentidos abiertos siempre a cualquier experiencia, la escritura libre, instintiva, impulsiva y espontánea, ni más ni menos que como la música jazz que estaba de moda en el momento, o sea el bebop.
Louis Armstrong, el inmenso trompetista que protagonizó la época del swing en el Jazz, decía que el bebop estaba hecho de acordes raros sin ningún sentido, sin melodía para recordar ni ritmo que bailar; con opiniones de este tipo por parte de los viejos estrellas del Jazz, fue recibido el nuevo estilo revolucionario, promovido principalmente por tres músicos que son ahora considerados, gigantes de la historia del jazz y que en ese entonces eran incomprendidos como todos los revolucionariosy los que se atreven a cambiar las reglas y los paradigmas, los susodichos experimentadores eran: Charlie Parker, Dizzy Gillespie y Thelonious Monk.
Los extraños acordes venían de la música contemporánea europea y las nuevas poliritmias, de la música africana y del blues, pero el fuerte de los "boperos", estaba en su cada vez más compleja y arriesgada forma de improvisar sobre la marcha que los llevaba a hacer versiones de canciones muy conocidas que después del tratamiento "boper" resultaban irreconocibles, pasado un tiempo, el bop se convirtió en el estilo del Jazz y permaneció como género hegemónico hasta que llegó el cool, de la mano de otro gran revolucionario, Miles Davis, quien hizo una revolución tras otra.
Aullido (Howl) es, el poema de la generación beat, el más conocido,el que expone la ideología, forma de vida y caminos propios de expresión de la generación madreada de mediados de la década de 1940-1950, una pieza bop, llena de furia, libertad y acidez, gozosa de romper las reglas de todo tipo y renovadora radical, a partir de la destrucción de los que ya existe.
El beat tuvo su resurrección durante la "revolución de las flores", cuando los hippies tomaron la bandera beat y a sus próceres, para darle una segunda repasada al caduco sueño americano, en ese tiempo, los sobrevivientes, Ginsberg, sobre todo, fueron gurús de la nueva generación rebelde.
Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,
arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo,
hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con el estrellado dínamo de la maquinaria nocturna,
que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz,
que desnudaron sus cerebros ante el cielo bajo el El y vieron ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos iluminados,
que pasaron por las universidades con radiantes ojos imperturbables alucinando Arkansas y tragedia en la luz de Blake entre los maestros de la guerra,
que fueron expulsados de las academias por locos y por publicar odas obscenas en las ventanas de la calavera,
que se acurrucaron en ropa interior en habitaciones sin afeitar, quemando su dinero en papeleras y escuchando al Terror a través del muro,
que fueron arrestados por sus barbas púbicas regresando por Laredo con un cinturón de marihuana hacia Nueva York,
que comieron fuego en hoteles de pintura o bebieron trementina en Paradise Alley, muerte, o sometieron sus torsos a un purgatorio noche tras noche,
con sueños, con drogas, con pesadillas que despiertan, alcohol y verga y bailes sin fin,
incomparables callejones de temblorosa nube y relámpago en la mente saltando hacia los polos de Canadá y Paterson, iluminando todo el inmóvil mundo del intertiempo,
realidades de salones de Peyote, amaneceres de cementerio de árbol verde en el patio trasero, borrachera de vino sobre los tejados, barrios de escaparate de paseos drogados luz de tráfico de neón parpadeante, vibraciones de sol, luna y árbol en los rugientes atardeceres invernales de Brooklyn, desvaríos de cenicero y bondadosa luz reina de la mente,
que se encadenaron a los subterráneos para el interminable viaje desde Battery al santo Bronx en benzedrina hasta que el ruido de ruedas y niños los hizo caer temblando con la boca desvencijada y golpeados yermos de cerebro completamente drenados de brillo bajo la lúgubre luz del Zoológico,
que se hundieron toda la noche en la submarina luz de Bickford salían flotando y se sentaban a lo largo de tardes de cerveza desvanecida en el desolado Fugazzi’s, escuchando el crujir del Apocalipsis en el jukebox de hidrógeno,
que hablaron sin parar por setenta horas del parque al departamento al bar a Bellevue al museo al puente de Brooklyn,
un batallón perdido de conversadores platónicos saltando desde las barandas de salidas de incendio desde ventanas desde el Empire State desde la luna,
parloteando gritando vomitando susurrando hechos y memorias y anécdotas y excitaciones del globo ocular y shocks de hospitales y cárceles y guerras,
intelectos enteros expulsados en recuerdo de todo por siete días y noches con ojos brillantes, carne para la sinagoga arrojada en el pavimento,
que se desvanecieron en la nada Zen Nueva Jersey dejando un rastro de ambiguas postales del Atlantic City Hall,
sufriendo sudores orientales y crujidos de huesos tangerinos y migrañas de la china con síndrome de abstinencia en un pobremente amoblado cuarto de Newark,
que vagaron por ahí y por ahí a medianoche en los patios de ferrocarriles preguntándose dónde ir, y se iban, sin dejar corazones rotos,
que encendieron cigarrillos en furgones furgones furgones haciendo ruido a través de la nieve hacia granjas solitarias en la abuela noche,
que estudiaron a Plotino Poe San Juan de la Cruz telepatía bop kabbalah porque el cosmos instintivamente vibraba a sus pies en Kansas,
que vagaron solos por las calles de Idaho buscando ángeles indios visionarios que fueran ángeles indios visionarios,
que pensaron que tan sólo estaban locos cuando Baltimore refulgió en un éxtasis sobrenatural,
que subieron en limosinas con el chino de Oklahoma impulsados por la lluvia de pueblo luz de calle en la medianoche invernal,
que vagaron hambrientos y solitarios en Houston en busca de jazz o sexo o sopa, y siguieron al brillante Español para conversar sobre América y la Eternidad, una tarea inútil y así se embarcaron hacia África,
que desaparecieron en los volcanes de México dejando atrás nada sino la sombra de jeans y la lava y la ceniza de la poesía esparcida en la chimenea Chicago,
que reaparecieron en la costa oeste investigando al F.B.I. con barba y pantalones cortos con grandes ojos pacifistas sensuales en su oscura piel repartiendo incomprensibles panfletos,
que se quemaron los brazos con cigarrillos protestando por la neblina narcótica del tabaco del Capitalismo,
que distribuyeron panfletos supercomunistas en Union Square sollozando y desnudándose mientras las sirenas de Los Álamos aullaban por ellos y aullaban por la calle Wall, y el ferry de Staten Island también aullaba,
que se derrumbaron llorando en gimnasios blancos desnudos y temblando ante la maquinaria de otros esqueletos,
que mordieron detectives en el cuello y chillaron con deleite en autos de policías por no cometer más crimen que su propia salvaje pederastia e intoxicación,
que aullaron de rodillas en el subterráneo y eran arrastrados por los tejados blandiendo genitales y manuscritos,
que se dejaron follar por el culo por santos motociclistas, y gritaban de gozo,
que mamaron y fueron mamados por esos serafines humanos, los marinos, caricias de amor Atlántico y Caribeño,
que follaron en la mañana en las tardes en rosales y en el pasto de parques públicos y cementerios repartiendo su semen libremente a quien quisiera venir,
que hiparon interminablemente tratando de reír pero terminaron con un llanto tras la partición de un baño turco cuando el blanco y desnudo ángel vino para atravesarlos con una espada,
que perdieron sus efebos por las tres viejas arpías del destino la arpía tuerta del dólar heterosexual la arpía tuerta que guiña el ojo fuera del vientre y la arpía tuerta que no hace más que sentarse en su culo y cortar las hebras intelectuales doradas del telar del artesano,
que copularon extáticos e insaciables con una botella de cerveza un amorcito un paquete de cigarrillos una vela y se cayeron de la cama, y continuaron por el suelo y por el pasillo y terminaron desmayándose en el muro con una visión del coño supremo y eyacularon eludiendo el último hálito de conciencia,
que endulzaron los coños de un millón de muchachas estremeciéndose en el crepúsculo, y tenían los ojos rojos en las mañanas pero estaban preparados para endulzar el coño del amanecer, resplandecientes nalgas bajo graneros y desnudos en el lago,
que salieron de putas por Colorado en miríadas de autos robados por una noche, N.C. héroe secreto de estos poemas, follador y Adonis de Denver -regocijémonos con el recuerdo de sus innumerables jodiendas de muchachas en solares vacíos y patios traseros de restaurantes, en desvencijados asientos de cines, en cimas de montañas, en cuevas o con demacradas camareras en familiares solitarios levantamientos de enaguas y especialmente secretos solipsismos en baños de gasolineras y también en callejones de la ciudad natal,
que se desvanecieron en vastas y sórdidas películas, eran cambiados en sueños, despertaban en un súbito Manhattan y se levantaron en sótanos con resacas de despiadado Tokai y horrores de sueños de hierro de la tercera avenida y se tambalearon hacia las oficinas de desempleo,
que caminaron toda la noche con los zapatos llenos de sangre sobre los bancos de nieve en los muelles esperando que una puerta se abriera en el East River hacia una habitación llena de vapor caliente y opio,
que crearon grandes dramas suicidas en los farellones de los departamentos del Hudson bajo el foco azul de la luna durante la guerra y sus cabezas serán coronadas de laurel y olvido,
que comieron estofado de cordero de la imaginación o digirieron el cangrejo en el lodoso fondo de los ríos de Bowery,
que lloraron ante el romance de las calles con sus carritos llenos de cebollas y mala música,
que se sentaron sobre cajas respirando en la oscuridad bajo el puente y se levantaron para construir clavicordios en sus áticos,
que tosieron en el sexto piso de Harlem coronados de fuego bajo el cielo tubercular rodeados por cajas naranjas de Teología,
que escribieron frenéticos toda la noche balanceándose y rodando sobre sublimes encantamientos que en el amarillo amanecer eran estrofas incoherentes,
que cocinaron animales podridos pulmón corazón pié cola borsht & tortillas soñando con el puro reino vegetal,
que se arrojaron bajo camiones de carne en busca de un huevo,
que tiraron sus relojes desde el techo para emitir su voto por una eternidad fuera del tiempo, & cayeron despertadores en sus cabezas cada día por toda la década siguiente,
que cortaron sus muñecas tres veces sucesivamente sin éxito, desistieron y fueron forzados a abrir tiendas de antigüedades donde pensaron que estaban envejeciendo y lloraron,
que fueron quemados vivos en sus inocentes trajes de franela en Madison Avenue entre explosiones de versos plúmbeos & el enlatado martilleo de los férreos regimientos de la moda & los gritos de nitroglicerina de maricas de la publicidad & el gas mostaza de inteligentes editores siniestros, o fueron atropellados por los taxis ebrios de la realidad absoluta,
que saltaron del puente de Brooklyn esto realmente ocurrió y se alejaron desconocidos y olvidados dentro de la fantasmal niebla de los callejones de sopa y carros de bomba del barrio Chino, ni siquiera una cerveza gratis,
que cantaron desesperados desde sus ventanas, se cayeron por la ventana del metro, saltaron en el sucio Passaic, se abalanzaron sobre negros, lloraron por toda la calle, bailaron descalzos sobre vasos de vino rotos y discos de fonógrafo destrozados de nostálgico Europeo jazz Alemán de los años 30 se acabaron el whisky y vomitaron gimiendo en el baño sangriento, con lamentos en sus oídos y la explosión de colosales silbatos de vapor,
que se lanzaron por las autopistas del pasado viajando hacia la cárcel del gólgota -solitario mirar- autos preparados de cada uno de ellos o Encarnación de Jazz de Birmingham,
que condujeron campo traviesa por 72 horas para averiguar si yo había tenido una visión o tú habías tenido una visión o él había tenido una visión para conocer la eternidad,
que viajaron a Denver, murieron en Denver, que volvían a Denver; que velaron por Denver y meditaron y andaban solos en Denver y finalmente se fueron lejos para averiguar el tiempo, y ahora Denver extraña a sus héroes,
que cayeron de rodillas en desesperanzadas catedrales rezando por la salvación de cada uno y la luz y los pechos, hasta que al alma se le iluminó el cabello por un segundo,
que chocaron a través de su mente en la cárcel esperando por imposibles criminales de cabeza dorada y el encanto de la realidad en sus corazones que cantaba dulces blues a Alcatraz,
que se retiraron a México a cultivar un hábito o a Rocky Mount hacia el tierno Buda o a Tánger en busca de muchachos o a la Southern Pacific hacia la negra locomotora o de Harvard a Narciso a Woodland hacia la guirnalda de margaritas o a la tumba,
que exigieron juicios de cordura acusando a la radio de hipnotismo y fueron abandonados con su locura y sus manos y un jurado indeciso,
que tiraron ensalada de papas a los lectores de la CCNY sobre dadaísmo y subsiguientemente se presentan en los escalones de granito del manicomio con las cabezas afeitadas y un arlequinesco discurso de suicidio, exigiendo una lobotomía al instante,
y recibieron a cambio el concreto vacío de la insulina Metrazol electricidad hidroterapia psicoterapia terapia ocupacional ping pong y amnesia,
que en una protesta sin humor volcaron sólo una simbólica mesa de ping pong, descansando brevemente en catatonia,
volviendo años después realmente calvos excepto por una peluca de sangre, y de lágrimas y dedos, a la visible condenación del loco de los barrios de las locas ciudades del Este,
los fétidos salones del Pilgrim State Rockland y Greystones, discutiendo con los ecos del alma, balanceándose y rodando en la banca de la soledad de medianoche reinos dolmen del amor, sueño de la vida una pesadilla, cuerpos convertidos en piedra tan pesada como la luna,
con la madre finalmente ****** [i] , y el último fantástico libro arrojado por la ventana de la habitación, y a la última puerta cerrada a las 4 AM y el último teléfono golpeado contra el muro en protesta y el último cuarto amoblado vaciado hasta la última pieza de mueblería mental, un papel amarillo se irguió torcido en un colgador de alambre en el closet, e incluso eso imaginario, nada sino un esperanzado poco de alucinación-
ah, Carl, mientras no estés a salvo yo no voy a estar a salvo, y ahora estás realmente en la total sopa animal del tiempo-
y que por lo tanto corrió a través de las heladas calles obsesionado con una súbita inspiración sobre la alquimia del uso de la elipse el catálogo del medidor y el plano vibratorio,
que soñaron e hicieron aberturas encarnadas en el tiempo y el espacio a través de imágenes yuxtapuestas y atraparon al Arcángel del alma entre 2 imágenes visuales y unieron los verbos elementales y pusieron el nombre y una pieza de conciencia saltando juntos con una sensación de Pater Omnipotens Aeterna Deus
para recrear la sintaxis y medida de la pobre prosa humana y pararse frente a ti mudos e inteligentes y temblorosos de vergüenza, rechazados y no obstante confesando el alma para conformarse al ritmo del pensamiento en su desnuda cabeza sin fin,
el vagabundo demente y el ángel beat en el tiempo, desconocido, y no obstante escribiendo aquí lo que podría quedar por decir en el tiempo después de la muerte,
y se alzaron reencarnando en las fantasmales ropas del jazz en la sombra de cuerno dorado de la banda y soplaron el sufrimiento de la mente desnuda de América por el amor en un llanto de saxofón eli eli lamma lamma sabacthani que estremeció las ciudades hasta la última radio
con el absoluto corazón del poema sanguinariamente arrancado de sus cuerpos bueno para alimentarse mil años.
...y poco a poco, como en un juego, le fuí quitando a mi amiga, una a una, todas sus ropas; ella cedía sin dejar de resistirse, ruborizada, confusa, retrasando siempre el instante fatal y encantador.
No llevaba ya más que una corta camisa blanca cuando se abrió de improviso la puerta y apareció Madame Kergaran con una vela en la mano y el mismo atuendo que Emma.
De un brinco me aparté de su lado y me quedé de pie, aturdido, contemplando a las dos mujeres, que se estudiaban. ¿qué iba a suceder?
La patrona exclamó en tono altivo que jamás le había oído: -En mi casa no quiero golfas, Monsieur Kervelen.
Yo balbucí:
-Pero Madame Kergaran, la señorita es amiga mía. Ha venido a tomarse una taza de té.
La otra replicó:
-Para tomar té nadie se queda en camisa. Hágala usted salir en seguida.
...-Ayude usted a la señorita a vestirse y sáquela de aquí inmediatamente.
...Regresé, Madame Kergaran me aguardaba en el primer piso y yo fui subiendo la escalera con paso lento, esperándomelo todo.
El dormitorio de la patrona estaba abierto. Me hizo entrar, diciendome en tono severo:
-Debo hablarle, Monsieur Kervelen.
Pasé ente ella con la cabeza baja. Colocó la vela sobre la chimenea y, cruzando los brazos sobre sus opulentos pechos, que mal cubrían una fina camisola blanca, exclamó:
-Bien, Monsieur Kervelen, por lo visto toma usted esta pensión por una casa pública.
-No, no, Madame Kergaran. No debe usted enfadarse, se lo ruego,. Ya sabe usted lo que es un jóven.
Ella me respondió:
-Sé que no quiero golfillas en mi casa, entérese. Sé que haré que respeten mi casa y la reputación de mi casa. ¿Ha comprendido?
Siguió hablando durante veinte minutos por lo menos, acumulando motivos para indignarse...
El hombre es un animal muy extraño, y yo, en vez de escuchar, me limitaba a contemplarla...Tenía unos senos soberbios, gallardos, firmes, blancos y grandes, quizá un poco en exceso, pero lo bastante tentadores para darme escalofríos en la espalda...Jamás había imaginado la verdad, que hubiera unas cosas así bajo la ropa de lana de la patrona. Parecía haber rejuvenecido diez años al desnudarse. Y de pronto comencé a sentirme muy raro...¿cómo lo diría? sobresaltado. Volvía a encontrarme ante la patrona en idéntica situación a la que se interrumpió hacía un cuarto de hora en mi dormitorio.
Y detrás de ella, al fondo en la alcoba, se veía su cama. Estaba entreabierta, aplastada, mostrando en el hueco de las sábanas la presión del cuerpo que allí se había acostado. Y yo me decía que en aquel lecho se debía de estar muy bien y muy tibio, mucho más tibio que en el mío, ¿Por qué tibio? Sin duda a causa de la opulencia de las carnes que lo ocupaban.
La patrona seguía hablando, pero con más dulzura, en plan de amiga franca y amable que no desea más que perdonar.
Balbucí:
-Mire...mire...Madame Kergaran...mire...
Como ella callase para esperar que continuara, la tomé entre mis brazos y comencé a besarla, pero a besarla como un hambriento, como un hombre que lo está esperando desde hace tiempo.
Ella se debatía y volvía la cabeza, aunque sin enfadarse demasiado, mientras no dejaba de repetir maquinalmente, según su costumbre:
-¡Sinvergüenza, sinvergüenza, sin...!
No pudo concluir la palabra pues yo había conseguido alzarla y la arrastraba, estrechandola contra mí. En determinados momentos uno se siente muy fuerte.
Llegué a la cama y caí encima, sin soltarla.
Efectivamente: se estaba allí muy bien y muy tibio.
Una hora más tarde la patrona se levantó para encender una nueva vela, pues la anterior se habíaconsumido. Y al regresar a mi lado, mientras colocaba una pierna redonda y mórbida bajo las ropas, exclamó con voz mimosa, satisfecha y quizás agradecida:
-¡Sinvergüenza...sinvergüenza...!*
* Tomado de "La Patrona", cuento de Guy de Maupassant.
Carmen McRae es una de las grandes del Jazz vocal cantado por mujeres, tenía un talento musical nato, pero además fue siempre una estudiosa de la música en general y del canto en particular, empezó a estudiar piano y composición en 1928, cuando tenía 8 años de edad, entre los diecinueve y los veinte años empezó a cantar profesionalmente, pero el rechazo por parte de Benny Goodman para que fuera la cantante en su orquesta, la decepcionó y se retiró del arte, dedicándose a trabajar en la burocracia.
En 1944, regresó a Brooklyn, barrio en que se crió y trabajó en bares y centros nocturnos, por esa época fue contratada para cantar en la orquesta de Benny Carter, este hecho le dió notoriedad y ya con cierta fama estuvo, aunque poco tiempo, con otras dos grandes orquestas de esos tiempos: las de Count Basie y la de Earl Hines, su primera grabación la hizo con la orquesta de Mercer Ellington que era la segunda edición de la grandiosa y celebrísima orquesta del "Duque" Ellington, ya fallecido, y su hijo se había hecho cargo del grupo tratando de darle sobrevivencia.
Al disolverse la agrupación de Ellington II, Carmen se quedó sin trabajo constante y actuaba esporádicamente en clubes de Chicago, pero no desperdició su tiempo y se aplicó a las clases de canto que le permitieron explotar con mayor eficacia sus talentos naturales, en 1954, su carrera despegó al ser reconocida como la mejor cantante jóven del año y obtuvo un contrato con Decca, disquera que acababa de dejar ir a Ella Fitzgerald, esto favoreció a Carmen, porque la empresa le dió especial promoción, como la sucesora de la grandísima reina del jazz.
A partir de allí, McRae, hija de jamaiquinos nacida en Harlem, se internacionalizó, viajando a Europa y Japón, en éste último país, era una auténtica diva y causaba furor en sus presentaciones, poseedora de una voz extraordinaria, y muy rica en matices y timbres, vivió siempre reconocida como una de las grandes, pero por haber compartido espacios y tiempo con dos voces gigantes, la mencionada Ella y Billie Holyday, nunca pudo ser considerada la más grande, entre las cantantes de Jazz de la época había una notable diferencia en los timbres, estilos, fraseos y colores, entre las blancas y negras, McRae, sintetizó ambos estilos como ninguna y enriqueció al género. Por cortesía de Wikipedia, una lista de su discografía más importante, hasta 1990, año en que un enfisema pulmonar la retiró del canto, esa misma enfermedad la llevó a la muerte cuatro años después.
QUÉ VA A SER DE TÍ. Autor e Intérprete: Joan Manuel Serrat.
MEDITERRÁNEO. 1971.
QUE VA A SER DE TÍ.
Hace más de un año yaque en casa no estátu pequeña, un lunes de noche la vi salir con su impermeable amarillo, sus cosas en un hatillo y cantando..."quiero ser feliz"
Te dejó sobre el mantelsu adiós de papel, tu pequeña. te decía que en el alma y la piel se le borraron las pecas y su mundo de muñecas pasó...pasó veloz y ligeracomo una primavera en flor.
Qué va a ser de tí lejos de casa, nena, qué va a ser de tí.
Esperaste en el sillóny luego en el balcón, a la pequeña. Y de punta a punta de la ciudad preguntaste a los vecinos y saliste a los caminos, quién sabe dónde andará.
Y hoy te preguntas por qué un día se fué,tu pequeña, si le diste toda tu juventud, un buen colegio de pago, el mejor de los bocados y tu amor... amor sobre las rodillas, caballito trotador.
Qué va a ser de tí lejos de casa, nena, qué va a ser de tÍ.
Las formas de hacer arte, los requisitos para calificar la obra de arte y los conceptos mismos de éste, se mantuvieron por siglosinmutables, desde que los griegos los fundamentaron hasta que ése fenómeno global llamado la modernidad, los cambió, y es fenómeno global en un doble sentido, porque más tarde o más temprano se extendió a todo el mundo y porque abarcó todos los ámbitos del quehacer social humano: política, economía, estructuras sociales, mentalidades, cultura y arte.
Judit I.
El siglo XIX que es por autonomasia, el siglo de la modernidad, fue testigo de las nuevas formas de concebir y hacer el arte: en la literatura, la música y la pintura principalmente, uno de estos artistas "modernizadores" delarte, fue Gustav Klimt y en Austria, sitio geográfico donde nació, están preparando, para 2012, una gran cantidad de actividades para celebrar siglo y medio del nacimiento de uno de sus artistas más emblemáticos.
Klimt nació en Julio de 1862, ya avanzada la segunda mitad del decimonónico, en plena Belle Epoque y cerca de Viena, una de las ciudades europeas más grandes y con mayor actividad cultural, era hijo de un artesano grabador y cincelador y como consecuencia y herencia, ingresó a la Escuela de Artes y Oficios de Viena a los catorce años, junto con su hermano Ernst, en dicha institución aprendieron diversas técnicas artesanales y artísticas y junto con Franz Matsch, conjuntaron un equipo de excelencia, que incluso les permitía ganarse la vida como decoradores.
El Beso.
Diversos encargos para decorar edificios públicos, teatros y hacer retratos de personajes de la vida política y artística, fueron desarrollando el oficio y un estilo propio que pronto se distinguó del de sus compañeros, esos años definieron el estilo inmortal de Klimt, enraizado en el clasicismo y al mismo tiempo revolucionario, influido por los trabajos ornamentales de su padre y obsesivamente atraido por el erotismo y la muerte.
En 1899 realizó para la Universidad una serie de cuadros que causaron gran polémica, la ruptura con la ortodoxia y la libertad que Klimt se tomó para expresar su coasmovisión desataron duras críticas y reacciones adversas, era la señal de que los paradigmas clásicos se estaban derrumbando y los revolucionarios que contribuían a su demolición eran seres incomprendidos en espera de un reconocimiento que en muchos casos fue demasiado tardío.
Los años setentas del siglo pasado, fueron los años de oro del Rock, que nunca antes ni después tuvo la expansión, crecimiento y diversidad de esos años, en ellos surgieron subgéneros que revolucionaron a esa música y lo conviertiron en fenómeno cultural global y se quedaron para siempre como emblemas de distintos momentos en la historia del famoso movimiento musical.
En la primera mitad de esa década, estuvieron activas varias bandas de músicos provenientes del Jazz, que incursionaron en los terrenos del Rock, creando un nuevo género al que se llamó Jazz-Rock, que no es lo mismo que el Rock-Jazz que tocaban bandas como: Chicago, Blood Sweat & Tears, Electric Flag, Flock, Cold Blood, Pacific Gas & Electric, If, The Ides of March y muchas otras.
Weather Report.
Los músicos que militaban en bandas como Mahavishnu Orchestra, Return to Forever, Weather Report y The Headhunters, por mencionar a las más notorias, eran artistas que habían nacido, crecidoy ganado celebridad en el ambiente jazzístico, pero se sentían fuertemente atraidos por el deslumbrante mundo del rock con su fuerza, su ductilidad, su romanticismo y sobre todo, por su contundente impacto entre los grandes públicos e introdujeron elementos roqueros en la música que creaban.
Mahavishnu Orchestra es la más famosa de éstas bandas, activa entre 1970 y 1976, mezclaba géneros con gran libertad y tenían un sonido muy electrificado con la novedosa incursión de un violín también eléctrico que tocaba Jerry Goodman, aquel que le daba su toque especial a la banda Flock, el impulsor y líder de esta banda era John McLaughlin, guitarrista británico que había destacado en los Estados Unidos.
Return to Forever.
Otra de estas bandas de gran fama era Weather Report, también fundada en 1970, poseía un poderoso sonido rock que se combinaba a la perfección con la fusión de géneros y la improvisación colectiva característica del Jazz, en ella tocaban Wayne Shorter, el gran saxofonista que estuvo a nada de llegar a la altura de los grandes del instrumento y Joe Zawinul, un tecladista revolucionario y visionario.
Return to Forever es otra de las bandas de Jazz-Rock que impresionaron a los aficionadosal Rock y al Jazz, por ella pasaron una buena cantidad de músicos notables e históricos, Stanley Clark, Airto Moreira, Flora Purim, Bill Connors, Al Di Meola y Chick Corea, fundador, impulsor y líder del grupo, Return produjo álbumes memorables del género: "Light as a Father", "Hymn of the Seventh Galaxy" y "Romantic Warrior", son tres muestras irrefutables.
The Headhunters.
La tetralogía de grandes bandas pioneras del Jazz-Rock, la completa The Headhunters, fundada en 1970 con músicos provenientes de agrupaciones de variadas influencias pero hermanadas por sus interés en la experimentación y la fusión de géneros, su sonido, se caracterizaba por su carga funk que combinada con el rock y la improvisación hacían una mezcla que tuvo gran éxito comercial, porque tenía en un sólo paquete, sonidos que agradaban a aficionados de diversos géneros tan bien acoplados y armonizados que resultaban atractivos e irresistibles, su líder era Herbie Hakcock.
Un dato curioso y de gran trascendencia es que: los líderes de estas cuatro agrupaciones McLaughlin, Zawinul, Chic Corea y Herbie Hancock, habían tocado antes con Miles Davis y bajo la tutela de éste, se consolidaron como músicos, definieron rumbos difusos que su juventud no les había permitido aclarar y por añadidura, se hicieron famosos, como todos los artistas que pasaban un corto o largo tiempo por la banda de Miles, además de que dicha fama, se volvió vitalicia y les abrió puertas como la mejor tarjeta de recomendación.
Además de los mencionados líderes, también Wayne Shorter de Weather Report y Bennie Maupin, sax de los Headhunters, habían estado en la escuela milesiana y los seis mencionados participaron en las grabaciones de una de las grandes obras maestras de la discografía de Miles Davis, aún más, una de las tres obras más importantes en la carrera de Miles, Bitches Brew, las otras dos, a mi criterio serían. Birth of the Cool y Kind of Blue.